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Escuchar musica: mejor concentracion y circulación

ESO SI, QUE PENA POR MUCHOS DE LOS AUDIOFILOS DE ALTAS PRETENSIONES QUE LEJOS DE LOGRAR UN ESTADO AGRADABLE DE ESCUCHA PALCENTERA ESTAN SOLO TENSOS, NEUROTICOS Y HASTA HISTERICOS CON DESEMPEÑOS, DETALLITOS AQUI Y ALLA, LA ULTIMA OCTAVA, QUE SI EL SISTEMA DE X SONARA MEJOR O PEOR, EL GRAVE, EL SISEO, EL CUARTO, EL ACONDICIONAMIENTO ACUSTICO, ETC. ETC. PARA QUEDAR SOLO CON 10 MINUTOS DE ESCUCHA SANA.



A escuchar mas por gusto seniores


Encontre esta noticia en el portal de PS Audio y creo que es muy interesante por eso me puse a buscar la informacion en español para ustedes.

LONDRES, 22 Dic. (OTR/PRESS) -

La música amansa a las fieras... y mejora el ritmo cardiaco de los humanos. Esta es la principal conclusión del último estudio de la Universidad de Maryland (Estados Unidos) que ha demostrado que escuchar música al menos media hora al día tiene efectos muy positivos en la circulación sanguínea a cualquier edad y a largo plazo. Sin embargo, no sirve cualquier tipo de música, sino que deben ser canciones que le gusten al individuo y que no le causen estrés mental al escucharlas.



El Centro de Cardiología Preventiva de la Universidad de Maryland sostiene, tras realizar su estudio, que la música actúa en el organismo humano activando la segregación en el flujo sanguíneo de óxido nítrico, que ayuda a prevenir el crecimiento de coágulos y el colesterol dañino para la salud. "El efecto de la música en la sangre dura sólo unos pocos segundos, pero el beneficio acumulativo de las canciones favoritas de uno permanece y puede ser muy positivo para individuos de todas las edades", explica Michael Miller.



Miller, director del Centro de Cardiología Preventiva de la Universidad de Maryland y responsable del estudio, explica que investigaron los efectos de la música en el organismo humano buscando "tratamientos más baratos y no farmacológicos" para mejorar la salud de sus pacientes, según informaciones del diario británico 'The Times' recogidas por otr/press. "Creemos que ésta es la prescripción", concluye el investigador, que afirma que media hora de música al día, a largo plazo, puede resultar muy beneficiosa para la circulación sanguínea.



El estudio de la Universidad de Maryland se basó en análisis de hombres y mujeres en buen estado de salud y no fumadores de una edad media de 36 años. Los voluntarios que escucharon música que encontraban agradable durante el estudio vieron cómo el diámetro de sus venas crecía hasta un 26 por ciento. Esto indica, según Miller, que el óxido nítrico fue segregado y se expandió por el cuerpo de los sujetos del estudio, reduciendo tanto los coágulos que podrían haberse formado como el LDL, una forma de colesterol relacionada con el colesterol dañino.



CANCIONES BENEFICIOSAS

Miller asegura que no es tanto el tipo de música que se escuche como el grado de aceptación que ésta tenga en cada persona. Sin embargo, señala que ciertos tipos de música más 'estresante', puede llegar a provocar que las venas se constriñan un 6 por ciento, el mismo efecto que tendría comerse una gran hamburguesa, según el estudio. Los investigadores identificaron este tipo de música como el rap o el heavy metal. Del mismo modo, aconsejan que se evite escuchar cualquier tipo de música que resulte irritante para los oídos, porque sus efectos son similares a ser fumador pasivo.



Este estudio se ha realizado en la misma línea de otros ya presentados, como el de la Universidad de Brunel, que vino a demostrar lo que los dueños de los gimnasios ya sabían: la música puede mejorar el humor de una persona y mejorar la actuación atlética. Así, se comprobó que canciones de los Red Hot Chili Peppers, Madonna, Queen o Rihanna aumentaban la resistencia en un 15 por ciento sin que los sujetos que participaban en el experimento se dieran cuenta de que estaban rindiendo mucho más de lo que lo hacían de forma habitual.



Otro estudio, de la Universidad de Stanford, cerca de San Francisco (California) descubrió que escuchar sinfonías del siglo XVIII podía mejorar la capacidad de concentración de los sujetos que participaban en su estudio.




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Tomado del sitio de PS Audio

Researchers have found that music can affect people, animals and even plants in many ways. Now, several small-scale studies suggest some surprising benefits of listening to music, from the brain down to the blood vessels.



A team at Stanford University’s School of Medicine found that listening to music might hold an adaptive evolutionary purpose. The researchers used functional magnetic resonance imaging to gauge activity in 18 people’s brains as they listened to obscure 18th-century symphonies.



The team found that activity in the regions of the brain associated with paying attention, making predictions and updating events peaked during the short periods of silence between movements.



Published last year in the journal Neuron, the study provides a glimpse of how the brain organizes events, says lead author Vinod Menon, and suggests that listening to music can help sharpen the ability to anticipate events and sustain focus.



Finnish researchers have found that music could help aid cognitive recovery soon after a stroke.



The study, which followed 54 patients and was published February in the journal Brain, found that verbal memory and focused attention improved significantly more in stroke patients who listened to their favorite music several hours daily than in those patients who listened to audio books or to nothing at all.



Patients were randomly assigned to the music group and listened to the music for at least an hour daily, for two months, during their acute recovery phase.



Listening to your favorite music can also promote the functioning of blood vessels, according to a new study out of the University of Maryland School of Medicine. Researchers found that the diameter of the average upper-arm blood vessel expanded by 26% when subjects listened to music they had previously selected for making them feel joyful.



The diameter constricted by 6% when subjects listened to music that made them feel anxious.



Blood-vessel expansion indicates nitric oxide is being released, which can reduce the formation of blood clots and LDL, the so-called bad cholesterol, according to Michael Miller, the study’s principal investigator and director of preventive cardiology at the medical center. The results were presented in November before theAmerican Heart Association.



Other new studies confirm old hunches. A team at Brunel University inEngland found that certain music deemed motivational can enhance a recreational athlete’s endurance and increase pleasure while exercising. In blind experiments on 30 participants, tracks from artists like Queen, Madonna and the Red Hot Chili Peppers increased endurance on a treadmill by up to 15%, says Costas Karageorghis, a reader in sports psychology at Brunel. Recreational athletes might be served well by picking workout music that is up-tempo, has “bright, major harmonies” and is studded with encouraging phrases, says Mr. Karageorghis.



“There’s a reason Olivia Newton-John’s ‘Let’s Get Physical’ was a huge hit” for workouts, he says.




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Redacción
El Universal
Miércoles 24 de diciembre de 2008


Escuchar música al menos media hora al día tiene efectos muy positivos en la circulación sanguinea en personas de cualquier edad y a largo plazo, es lo que señala un estudio cientifico realizado recientemente en la Universidad de Maryland, en Estados Unidos.



No obstante , ésto no tendría ningún efecto si se escucha cualquier tipo de música, sino que deben ser canciones que le gusten a la persona y que no le causen estrés mental al momento de escucharlas.



La música actúa en el organismo de los humanos activando la segregación en el flujo sanguineo de óxido nitrico, el cuál ayuda a prevenir que los coágulos crezcan y que no aumente el colesterol que es dañino para la salud, sostiene el Centro de Cardiología Preventiva de la Universidad Estadounidense.



"El efecto de la música en la sangre dura sólo unos pocos segundos, pero el beneficio acumulativo de las canciones favoritas de uno permanece y puede ser muy positivo para individuos de todas las edades", indicó Michael Miller,director del Centro de Cardiología Preventiva de la Universidad de Maryland quien fue responsable del estudio.



Así mismo explico que se llevo a cabo la investigación sobre los efectos de la música en el organismo humano en busca de "tratamientos más baratos y no farmacológicos", esto para mejorar la salud de sus pacientes, según informacion de La Tercera.



El investigador concluyó indicando que se cree que "ésta es la prescripción", que afirma que escuchar media hora de música agradable a la persona , a largo plazo, puede resultar muy beneficiosa para la circulación sanguinea.



Las personas que se sumaron como voluntarios en este estudio, pudieron observar cómo el diametro de sus venas crecía hasta un 26% mientras escuchaban música que encontraban agradable. El estudio se basó en análisis de hombres y mujeres en buen estado de salud y no fumadores de una edad promedio de 36 años.



Según Miller, esto indica que el óxido nítrico fue segregado y se expandió por el cuerpo de las personas del estudio, lo que redujo los coágulos que podrían haberse formado como el LDL, que es una forma de colesterol relacionada con el colesterol dañino.



Lo que más influye no es tanto el tipo de música que se escuche, sino el grado de aceptación que ésta tenga en cada persona, aseguró el responsable del estudio, sin embrago ciertos tipos de música más estresante puede llegar a provocar que las venas se contraigan un 6%, esto es el mismo efecto que provoca el comer una gran hamburguesa, según el estudio



El tipo de música que podría provocar estos efectos serían el rap o el heavy metal, identificaron los investigadores. De igual manera se aconseja que se evite escuchar cualquier tipo de música que resulte irritante para los oídos, ya que sus efectos son similares a los de un fumador pasivo.



El estudio se realizó en la misma linea de otros que ya han sido presentados, como el de la Universida de Brunel, en el Reino Unido, el cual demostró que la música puede mejorar elhumor de una persona y mejorar el rendimiento atlético.



Los sujetos que participaron en el experimento no se dieron cuenta de que estaban rindiendo mucho más de lo que lo hacían de forma habitual, aumentaron su resistencia en un 15% al escuchar sus canciones favoritas.



También se observó durante el estudio que escuchar sinfonías del siglo XVIII puede mejorar la capacidad de concentración de las personas

Comprendiendo la acústica y las octavas

Siempre es bueno regresar a lso basicos de vez en cuando para tener una adecuada comprensión de todo el fenomeno en la cadena de reproduccion musical y ese entorno interactuante equipo-recinto.

http://cv.uoc.edu/~xcardoner/sonido/acustica.htm

Neurobiología de la experiencia musical: la música y la mente humana

Neurobiología de la experiencia musical: la música y la mente humana
Mara Dierssen 12/03/04


Biomedia (Barcelona). La música es un fenómeno complejo, difícil de definir desde una perspectiva neurobiológica. Desde el punto de vista perceptivo se producen en ella variaciones combinadas de prácticamente todos los parámetros acústicos, dándose al tiempo lo simultáneo y lo sucesivo, acordes dentro de conjuntos de acordes y de conjuntos de timbres insertos en marcos armónicos cambiantes y dinámicos. Desde el punto de vista ejecutivo, la música requiere el desarrollo y la integración de programas motores complejos y elevados niveles de competencia en tareas visuoespaciales, secuenciales y propioceptivas en relación con tareas motrices concretas. Finalmente, existe una cualidad musical especialmente relevante para determinados sectores de músicos profesionales, como los directores o los compositores. Se trata de la memoria tonal, o memoria para configuraciones secuenciales de tonos, y de la imaginería auditiva o audiación, entendida como la representación auditiva musical en ausencia de sonido físico.

Darwin expresó su total incomprensión acerca de la función biológica de la música en el ser humano. Sin embargo, se trata de un fenómeno ciertamente transcultural, al igual que la existencia del lenguaje o de las emociones, y cuya magnitud conduce inexorablemente a la conclusión de que en nuestro cerebro existe un impulso básico que nos anima a escuchar o a producir música y, por tanto, ha de existir un sustrato neurobiológico que sustente tal función y que justifique la habilidad musical implícita del cerebro humano. Efectivamente, para ser algo carente de significación concreta, el esfuerzo empleado en crear o reproducir música es realmente ingente. Sin hablar de la inversión económica que supone y de las incontables obras que existen, transcritas o no. La habilidad musical, sin embargo, y al contrario que la ligüística, no es universal, sino que es desarrollada únicamente por algunas personas. Aún permanecen sin esclarecer las causas genéticas o ambientales que determinan la existencia o el desarrollo de tal habilidad, pero es evidente que la interpretación y la composición musical entrañan un número considerable de habilidades perceptivas sensoriovisuales, sensorioauditivas y sensoriomotoras.

Un paseo por la mente: el sustrato morfológico
Para poder abordar desde una perspectiva científica la experiencia musical, con el entramado de procesos que intervienen, tanto en la esfera cognitiva como en la emocional, hemos de iniciar un breve recorrido por los laberintos de nuestro cerebro. No es tarea fácil, ya que se trata de la estructura más compleja de todas las que conocemos, cuya construcción no se atiene a principios o a propósitos conocidos.

El cerebro contiene unos cien mil millones de neuronas (el mismo orden de magnitud que las estrellas de la vía Láctea), que Don Santiago Ramón y Cajal definió como «las misteriosas mariposas del alma, cuyo batir de alas quién sabe si esclarecerá algún día el secreto de la vida mental». La neurona, en efecto, es la unidad funcional de nuestro cerebro, si bien no está sola en la misión de construir las señales informativas de nuestro cerebro. Otras estirpes celulares participan también en la generación y modulación de la actividad cerebral, permitiendo, por ejemplo, que la información viaje a una enorme velocidad a lo largo de las vías nerviosas. La neurona se caracteriza por poseer una compleja maquinaria celular, básicamente al servicio de la comunicación con otras neuronas. Esta maquinaria está orquestada desde el núcleo a través de la activación (o expresión) y del silenciamiento de genes concretos con un ritmo temporal y sujetos a los acontecimientos que se producen en el microentorno celular. Para establecer la comunicación con otras neuronas, cada una de ellas lanza prolongaciones (axones) que, a modo de largos cables, alcanzan el cuerpo o las prolongaciones de otras neuronas, siendo el punto de contacto denominado sinapsis. Pero, ¿cuál es el lenguaje que utilizan las neuronas? Se trata de un lenguaje eléctrico y químico, de forma que si introducimos un fino electrodo dentro del cuerpo neuronal podemos detectar la presencia de actividad eléctrica en ella. Cuando esta corriente eléctrica, el impulso nervioso, que se propaga a través de las prolongaciones neuronales, alcanza las sinapsis, se liberan al medio minúsculas cantidades de unas moléculas químicas que denominamos, en base a su función neurotransmisores. Estas moléculas transmiten una información que es interpretada por la neurona diana, y así, cuando ésta recibe la molécula química, se producen en su interior toda una serie de cambios celulares, que afectan incluso a la maquinaria genética. Las neuronas se encuentran organizadas a su vez en redes neuronales que comparten mecanismos similares de procesamiento de la información, de forma que elementos concretos de procesamiento concreto pueden, de hecho, localizarse en regiones cerebrales discretas.

Cada red posee además su propia memoria funcional (memoria auditiva, memoria visual, memoria ligüística o memoria musical). Sin embargo, es igualmente cierto que una sección dada de tejido nervioso participa en muchas redes neurales, de tal forma que las conductas o los conceptos derivan de sistemas neurales parcialmente superpuestos. Estas señales se producen como consecuencia de la experiencia, de los estímulos que rodean al individuo que, de esta forma, afectarán al funcionamiento de áreas cerebrales concretas, provocando finalmente una respuesta conductual del individuo. Esta respuesta no será siempre inmediata o refleja, sino que, en la mayor parte de los casos, el cerebro comparará con experiencias previas para decidir qué respuesta conductual es la más adecuada. Así, la conducta que da lugar a consecuencias indeseables se extingue, mientras que aquella que produce consecuencias gratificantes se refuerza y repite.

Es más, esta mente consciente, aún la más racional y planificadora, opera bajo la influencia permanente de la realidad afectiva. Las emociones condicionan en alto grado el desarrollo de la motivación y ésta es el elemento impulsor más poderoso de la conducta. Es evidente el importante componente afectivo del procesamiento musical; la música es un poderoso instrumento para evocar emociones y lo hace a través de las áreas cerebrales encargadas de esta función biológica, sugiriendo la existencia de una conexión directa de las áreas sensoriales corticales activadas con estas áreas subcorticales. Sin embargo, el análisis perceptivo de la experiencia sonora depende de áreas diferentes a las activadas por el componente emocional de ésta.

Música y emoción: están tocando nuestra canción
La música es capaz de evocar emociones de forma poderosa. Ello resulta intrigante, pues la música, al contrario de otros estímulos capaces de evocar emociones, como los olores, sabores o las expresiones faciales, no posee, al menos de forma obvia, un valor intrínseco biológico o de supervivencia. Se han caracterizado algunas de las respuestas fisiológicas que se producen en respuesta a la música, pero los correlatos neurales de las respuestas emocionales a la música, su relación con la percepción musical o con otras formas de emoción no han sido definidas. Una forma de poder objetivar estas repuestas es medir las emociones negativas generadas por las disonancias o la desafinación, que parecen ser relativamente consistentes y estables, sin estar influenciadas por las preferencias musicales. Sin embargo, la respuesta a la disonancia es un fenómeno cultural, de forma que los oyentes occidentales, acostumbrados a un tipo de música generalmente tonal responden de forma más intensa a la disonancia, incluso en ausencia de un entrenamiento musical. Ello refleja, posiblemente, la internalización de las reglas tonales, y la reacción frente a la trasgresión de éstas.

Se ha comprobado que la percepción de estímulos musicales placenteros o displacenteros produce cambios en algunos de los sistemas de neurotransmisión cerebrales. Así, la audición de estímulos musicales desagradables produce un incremento en los niveles cerebrales de serotonina, una neurohormona que ha sido relacionada con fenómenos cono la depresión o la agresividad e incluso se ha podido correlacionar el grado de displacer con el incremento de sus niveles (Evers y col., 2000).

El impacto de la experiencia musical sobre la esfera emocional es especialmente importante en determinados colectivo, como el de los adolescentes, en los que tiene una función integradora, ya que les permite formar una imagen del mundo exterior y satisfacer sus necesidades emocionales.

De todo ello podemos concluir que la música ejerce un poderoso impacto sobre una estructura en la enorme plasticidad del cerebro que emerge de la interacción de fuerzas de carácter genético y ambiental. En los últimos años se ha renovado el interés por estudiar al ser humano desde una perspectiva integradora, sin olvidar el sustrato neurobiológico sobre el que se asientan los fenómenos mentales, sin caer en el organicismo radical. En el momento actual existen innumerables argumentos científicos que sustentan un modelo de organización de sistemas en el que los aspectos físicoquímicos o celulares afectan a niveles superiores de organización. Así, los cambios neuroquímicos que la música es capaz de producir en la química del cerebro tendrán consecuencias conductuales claras, incluso en la esfera cognitiva.

Pero, ¿cómo podemos trasladar la actividad de una neurona o de una red neuronal a la complejidad de la conducta humana o, en nuestro caso, a la complejidad de la experiencia musical? Lo que resulta evidente en un primer golpe de vista, en un nivel que podríamos denominar macroestructural, es que el cerebro se divide en dos mitades, aparentemente iguales, los hemisferios cerebrales. La mitad izquierda recibe información y controla los movimientos de la parte derecha de nuestro cuerpo, de forma que las dos mitades de nuestro cerebro y de nuestro cuerpo están «cruzadas». Cada uno de los hemisferios parece cumplir una función biológica diferente. Así, en lo que se refiere a las habilidades musicales, diversos estudios de neuroimagen, que permiten detectar las áreas de activación cerebral durante la realización de una tarea particular, y el estudio de las consecuencias de lesiones cerebrales en áreas concretas han permitido inferir que el hemisferio izquierdo está implicado en la regulación precisa de las acciones motoras y en el establecimiento de un orden serial de secuencias motoras repetitivas. Desde el punto de vista perceptual, el hemisferio izquierdo participa en el análisis temporal de secuencias auditivas no verbales y desde hace tiempo es bien conocida su implicación fundamental en el procesamiento, comprensión y producción del lenguaje. Por el contrario, el hemisferio derecho controla la prosodia del lenguaje y la entonación en el canto. Así, las lesiones en el hemisferio derecho no alteran el lenguaje, pero dan lugar a la producción de un habla monótona, sin inflexiones. Contrariamente, las lesiones en áreas del hemisferio izquierdo hacen que el paciente no pueda hablar, pero, sin embargo, se mantiene la capacidad de cantar canciones con letra. En concreto, en la experiencia musical esta lateralización es muy evidente, y se dan procesos que implican primariamente a uno u otro hemisferio. El análisis de pacientes con lesión selectiva en uno u otro hemisferio cerebral ha permitido determinar la existencia de un procesamiento secuencial de la información musical, de tal forma que el hemisferio derecho realiza un reconocimiento inicial del contorno melódico y la métrica y, posteriormente, el hemisferios izquierdo realiza un análisis detallado de las características tonales y la identificación del intervalo y el ritmo. Ello permite sugerir la existencia de un sustrato neural fragmentado y específico para las dimensiones melódica y temporal, a cuya formación y desarrollo contribuirán la musicalidad y la conducta musical del individuo (Schuppert y col., 2000). El estudio neurológico de diversos casos de amusia (pérdida de la capacidad musical tras producirse una lesión cerebral) han permitido proponer que las tareas ligüísticas y musicales e incluso el procesamiento de la información de carácter melódico y rítmico dependen de estructuras cerebrales independientes. Esta disociación funcional tiene a su vez un correlato neurológico, de forma que podría hablarse de una organización en módulos funcionales. De hecho, la amusia puede producirse por la lesión de áreas discretas de muy pequeño tamaño, que con frecuencia se sitúan en un solo hemisferio cerebral. El análisis de estos casos de lesión concreta ha permitido concluir que el lóbulo temporal superior, una región específica de la corteza cerebral, juega un papel crucial en el procesamiento melódico.

La complejidad del procesamiento cerebral que lleva a cabo un músico implica una fenomenología biológica aún por esclarecer. Más aún cuando se ha podido comprobar que las áreas cerebrales activadas durante la audición musical son sustancialmente diferentes en personas con entrenamiento musical y en aquellas que no lo poseen. De entrada, se ha descrito una diferencia general entre personas «musicales» y «no musicales», sugiriendo que tal habilidad no se encuentra universalmente y, por tanto, asumiendo de forma implícita que existe un innatismo musical. Esto, en algunos casos, ha supuesto una cierta discriminación de aquellas personas que carecen de la habilidad musical innata. Un estudio británico sugería que más de tres cuartas partes de los educadores en música consideran que un niño no llegará a ser buen músico a menos que posea ese talento innato. De hecho, no existen por el momento evidencias científicas que apoyen la existencia de una base genética clara para la habilidad musical. El Estudio de gemelos de Minnesota establece un nivel de correlación para la habilidad musical mucho más bajo en aquellos gemelos criados separados que en los que han vivido en la misma familia, sugiriendo que la experiencia familiar contribuye sustancialmente al desarrollo de la habilidad musical. De igual manera, un estudio realizado con gemelos (Coon y Carey, 1989) concluyó que la habilidad musical en los adultos jóvenes está más influenciada por los aspectos educacionales que por los aspectos genéticos. Así pues, la propia plasticidad cerebral conlleva que no caigamos en la tentación de rechazar a aquellas personas que no poseen esta habilidad innata para el ejercicio de la música.

La habilidad musical
Lo que podríamos denominar «habilidad musical» no es en realidad un concepto unitario. Se trata, en realidad, de un conjunto de habilidades y aptitudes musicales concretas que incluyen elementos perceptivos, ejecutivos y de memoria, tanto sensoriomotora como de memoria tonal, o imaginería auditiva. Dentro de las aptitudes concretas podríamos mencionar las relativas al tono, timbre, ritmo, intensidad o armonía, tanto en sus aspectos perceptivos como ejecutivos. Tales aptitudes concretas pueden ser específicas o aparecer de forma conjunta en un mismo individuo.

Elementos perceptivos
La audición es la función básica y fundamental de la conducta musical. El sonido es un fenómeno puramente mecánico producido por vibraciones físicas. Sin embargo, posee unos parámetros fundamentales: tono, timbre e intensidad, cuya discriminación requiere una complejísima organización neuroanatómica. Las ondas sonoras son recogidas por un conducto en cuyo extremo se halla una pequeña membrana interna, el tímpano. Las vibraciones del aire hacen que el tímpano vibre. Esta vibración del tímpano en respuesta a cambios de presión es solamente el inicio de una larga cadena de acontecimientos que, en última instancia, dan lugar a la percepción del sonido. La vibración del tímpano se transmite, aún en un proceso puramente mecánico, a través de tres pequeños huesecillos del oído medio hasta otra membrana, la ventana oval, una abertura ósea situada en la pared de la cóclea. Esto provoca la vibración de la membrana basilar, que traduce el estímulo mecánico en impulsos eléctricos. Estos impulsos eléctricos viajan a través de diversos haces de vías nerviosas (conjuntos de axones) hasta la corteza auditiva, donde es interpretado. Sin embargo, la discriminación auditiva permite diferenciar elementos concretos del estímulo sonoro organizado. Los tonos, por ejemplo, se reconocen porque estimulan regiones anatómicas diferentes en el oído interno y esta organización se mantiene a lo largo del recorrido del nervio auditivo que, a su vez, sinapta con áreas específicas de la corteza auditiva, en lo que denominamos una organización tonotópica. Actualmente, se admite que existe una corteza auditiva de procesamiento «grosero» del estímulo auditivo, cuya misión es categorizar el estímulo sonoro y otra más especializada, responsable de la integración de la sensación auditiva con conceptos e ideas almacenadas en la memoria, permitiendo, por comparación con experiencias previas, la interpretación de esta sensación en el marco de cánones estéticos, culturales o personales.

Esta percepción categórica auditiva nos permite reconocer múltiples variaciones de una misma señal, agrupándolas en unidades mayores. Esta habilidad es lo que nos permite reconocer las sílabas o las notas musicales. Así, la modalidad sensorial auditiva incluye dos procesos cognitivos cualitativamente diferentes: lingüísticos y musicales. Existe, de hecho, una relación estrecha entre música y lenguaje en el nivel perceptual, de forma que ambos sistemas pueden ser considerados como sistemas formales elaborados, capaces de transmitir una información concreta, pero también unos valores culturales, sociales, emocionales e intelectuales.

El estudio de diversos casos de lesión cerebral ha demostrado que el hemisferio derecho produce una discapacidad específica para el reconocimiento de la información musical. Por el contrario, lesiones en el hemisferio izquierdo producen alteraciones en tareas de memoria musical (Ayotte y col., 2000). Por otra parte, en diferentes estudios en los que se han empleado técnicas de imaginería cerebral, se ha podido demostrar que los músicos establecen una percepción categórica para los tonos similar a la que se establece para las consonantes en el lenguaje. Para ello, la información musical se lateraliza de forma diferente en los profesionales de la música que en aquellas personas cuya relación con la experiencia musical es meramente recreativa, de forma que la información musical es interpretada en los primeros por el hemisferio izquierdo, estableciendo un nivel profundo de análisis, mientras que en los segundos la información se dirige hacia el hemisferio derecho, en el que únicamente se capta el contorno melódico, sin penetrar en un nivel analítico profundo. Así, podemos concluir que el sonido musical organizado se articula en diversos parámetros, cuya discriminación y análisis son realizados por el sistema auditivo. La integración y reelaboración de esta información depende de la habilidad tonal innata y de la experiencia previa de cada individuo.

En lo que se refiere al procesamiento cognitivo de la experiencia musical, existen pocos trabajos que aborden esta cuestión de forma sistemática. Uno de ellos evalúa las variaciones en la actividad eléctrica cerebral ante el estímulo musical. En concreto, investiga la influencia de un precontexto musical sobre el procesamiento de la información en músicos y en personas no dedicadas profesionalmente a esta actividad. En el estudio se introdujeron en secuencias de acordes elementos sonoros no esperados. Estos sonidos provocaban una activación básicamente en el hemisferio derecho, que se correlacionaba directamente con la experiencia musical o el contexto armónico previo (Koelsch y col., 2000).

Existen, dentro del sistema cerebral de percepción auditiva, otros elementos interesantes que constituyen lo que denominamos «habilidades tonales» específicas. Así, somos capaces, por ejemplo, de establecer una audición selectiva. Es decir, podemos ignorar determinados estímulos sonoros y esto se consigue, desde el punto de vista biológico, impidiendo la transmisión del impulso nervioso a través de los haces de axones. Una de las habilidades tonales más apreciadas es lo que se denomina tono u oído absoluto. Se trata de la capacidad de producir a voluntad una frecuencia concreta, sin un sonido de referencia. Esta habilidad, que en algunos ámbitos culturales ha sido considerada como indispensable para poder realizar estudios musicales, se traduciría, a nivel biológico, en una representación cerebral estable del tono. Se ha discutido largamente acerca del innatismo de esta cualidad, sin embargo, no se ha podido establecer con claridad si aparece de forma congénita o es algo adquirido a través de la experiencia auditiva temprana. Actualmente sabemos que los músicos que lo poseen presentan una asimetría en una de las regiones cerebrales más relacionadas con el lenguaje, el planum temporale. Muchos aspectos del procesamiento melódico dependen de la integridad de las cortezas temporal superior y frontal y, más específicamente, las regiones de corteza auditiva situadas en el giro temporal superior derecho se encuentran implicadas en el análisis del tono y el timbre. De igual forma, la memoria de trabajo para los tonos musicales depende de la interacción entre las cortezas temporal y frontal. Al contrario que el oído absoluto, la habilidad armónica y el sentido del centro tonal, van aumentando con la edad y son fenómenos básicamente culturales, de forma que las preferencias por la consonancia o la disonancia no son en absoluto transculturales.

Otro elemento que condiciona de forma muy importante el tipo de habilidad musical es la memoria tonal, o memoria para configuraciones secuenciales de tonos. Esta memoria va aumentando con la edad, pero no con el grado de experiencia musical, si bien esta habilidad se pierde más fácilmente en individuos con una experiencia musical limitada. Más aún, niveles elevados de experiencia musical en personas de edad avanzada atenúan el efecto negativo de la edad sobre la memoria y la velocidad de percepción (Meinz, 2000). Relacionada con esta cualidad está la imaginería auditiva, entendida como la representación auditiva musical en ausencia de sonido físico. Ambas son muy apreciadas entre determinados sectores de músicos profesionales, como los directores o los compositores.

Elementos ejecutivos
La música requiere el desarrollo y la integración de programas motores complejos y elevados niveles de competencia en tareas visuoespaciales, secuenciales y propioceptivas en relación con tareas motrices concretas, que se refieren, de forma más específica, a aspectos de motricidad fina. Es necesario, asimismo, para poder ejecutar una pieza instrumental, desarrollar una exquisita coordinación bimanual de actividades bien similares o bien divergentes. Sin embargo, estas tareas puramente motoras deben estar sustentadas por un fino ajuste audiomotor y por una memoria específica para tareas motoras complejas. Los elementos neurológicos que sustentan tales funciones son la corteza sensorial y motora, básicamente a nivel del hemisferio izquierdo, donde se realiza el análisis temporal y la regulación precisa de las secuencias motoras, y el cerebelo, que ajusta los movimientos de forma precisa otorgándoles las cualidades de velocidad, fuerza y localización requeridas. Es importante subrayar aquí que el desarrollo más lento y tardío de los sistemas cerebrales motores hacen que las limitaciones madurativas sean más importantes en los aspectos sensoriomotores. El aprendizaje de secuencias motoras exige no solamente un desarrollo mecanicista, sino un complejo ajuste audiomotor que relacione de forma muy fina la audición con la respuesta motora. En este aprendizaje, el elemento reforzador más importante es la combinación del tacto y la propiocepción.

De hecho, se ha podido comprobar que la experiencia musical temprana influye sobre la organización estructural del cerebro de forma que la edad de inicio de la enseñanza musical afecta al grado de crecimiento de la corteza sensorial. Sin embargo, este efecto no solamente tiene consecuencias sobre las habilidades perceptivas, sino que afecta al desarrollo de las funciones cognitivas. Así, se ha relacionado la dedicación a la música con el desarrollo de determinados tipos de memoria o con la ejecución de determinadas tareas cognitivas. En este sentido la ejecución de tareas sensoriomotoras finas se puede adaptar a la velocidad de la música, de forma que secuencias tonales rápidas la aceleran, pero sin embargo, no se modifica en función de un metrónomo (Nittono y col., 2000). Asimismo, la realización de una prueba de matemáticas se ve incrementada por la audición de música de Bach o de Mozart (Bridgett y Cuevas, 2000).

De todo lo expuesto se concluye que la audición e interpretación musical desarrollan aptitudes motoras, perceptivas y cognoscitivas y activan procesos afectivos y de socialización, hasta el punto de que se ha considerado la actividad musical como un sistema de introducción en el marco cultural. Pensemos que una de las características más sobresalientes del cerebro humano es precisamente su capacidad para modificar su propia estructura y función en respuesta a la experiencia a la que se le somete. Esta capacidad plástica es común a todo el cerebro, pero presenta una clara especialización regional, con una precisa topografía sensorial, motora y asociativa, de tal forma que la estimulación de una áreas influye no solamente en el desarrollo de esa área concreta, sino sobre el desarrollo general del cerebro.

Mara Dierssen Sotos es organizadora y coordinadora de la «Semana Mundial del Cerebro de Barcelona», el mayor evento mundial para la promoción de las neurociencias. Es investigadora del Centro de Regulación Genómica (CRG) y presidenta del IBANGS (International Behavioral and Neural Genetics Society).

Más información en Biomedia:
Dossier: Neurología
Seis preguntas sobre el cerebro, objeto y sujeto de las neurociencias. Entrevista a Mara Dierssen, investigadora del CRG. Raimundo Roberts (24/10/03)
Premio Ramón Trias Fargas para Mara Dierssen, del Centro de Regulación Genómica (13/06/03)
Más información en la red:
Laboratorio de Análisis neuroconductual. Programa de Genes y Enfermedad, CRG: http://www.crg.es/proyectos.asp?WebIdioma=Castella&ingid=30




Bibliografía

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Bridgett DJ, Cuevas J: «Effects of listening to Mozart and Bach on the performance of a mathematical test», Percept Mot Skills 2000; 90 (3 Pt 2): 1171-5.

Brotons M, Koger SM: «The Impact of Music Therapy on Language Functioning in Dementia», J Music Ther 2000; 37 (3): 183-195.

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[Este artículo fue realizado para Eufonía, en el 2001]

Por arriba de los 1,050 ciclos por Julián Margules

Rescato para ustedes este buen artículo escrito por Julián Margules para el boletín ALTAVOZ, año 1, número 2 de octubre de 1994, lacual era el órgano de información de la Asosiación de Electrónica de Consumo (AEC) de México. Siempre lo he guardado por su calidad y claridad, ahora lo presento a ustedes, es una gran guía de qué y cómo escuchar y valorar equipos de audio sean de nivel medio o alto.


POR ARRIBA DE LOS 1,050 CICLOS


Por: Julián Margules

Érase una vez, que la música y las audiciones comúnmente se grababan y reproducían en baja fidelidad, cuando eran escuchadas no sonaban nada parecidas a la original, pero a la mayoría de la gente no le importaba gran cosa, estaba impresionada con la máquina que hablaba. En las primeras reproducciones las omisiones más notables recaían en las notas bajas, y a éstas se abocaron en un inicio los aficionados, se sentían decepcionados por las máquinas parlantes. Mejores bocinas y diseños de gabinetes llegaron a extender la respuesta del segmento de los sonidos bajos. Al principio, hubo excesos entre los aficionados necesitados de graves. Bajos resonantes, profundos y exagerados, que hacían temblar las paredes en compensación de esos años de carencia.

Parecía no tener mucho caso extender las notas de alta frecuencia. Algunas personas que se atrevían a adquirir sistemas con extensión de respuesta en las partes altas, usualmente tenían que utilizar filtros para recortarlas arriba de los 8,500 ciclos, ya que era la única forma de limitar el ruido de superficie de los discos de shellac.

A estas alturas, muchas personas que trabajaban con los equipos que grababan y reproducíais audiciones orquestales, estaban satisfechas, razonaban de la siguiente forma:
"La mayoría de las sopranos no pueden cantar arriba de dos octavas de Do central, es decir, alrededor de 1,050 ciclos por segundo en términos de ingeniería. Por lo tanto no se necesitan reproducir sonidos muy por arriba de 1000 ciclos, para poder presentar la voz humana en toda su extensión . Siendo que nuestras máquinas son capaces de reproducir hasta 5000 ciclos, son perfectamente adecuadas para la mayoría de las grabaciones orquestales".

La falacia del anterior razonamiento radica en el hecho, de que, por ejemplo, un violín y una soprano, pueden estar contando una misma nota, y suenan diferente, esto se debe a un número de altas frecuencias sobre impuestas sobre la misma fundamental, que se les denomina armónicas y son las que dan el timbre característico a cada instrumento. Por lo tanto, si se desea acercarse a la ejecución original, hay suficiente justificación para extender lo más posible la respuesta, aún, fuera de los límites de la percepción humana.

Para deleite de los aficionados, constantes avances empujaron los límites de frecuencia, tanto en amplificadores como en altoparlantes. Gracias al desarrollo de los discos de larga duración, y de la grabadora de cinta se abrió la puerta de la alta fidelidad.

Cuando por fin se logra tener los dos extremos, lo común fue sobre compensar, así como los hambrientos devoran glotonamente, los aficionados se volvían locos con los sonidos' altos y bajos que habían sido negados durante tanto tiempo. Fabricantes de discos y cintas, ansiosos de satisfacer esta moda, cii algunas ocasiones expandían la amplitud de los tollos altos y bajos a costa de los medios. Sonidos parecidos a los del ferrocarril y las papas friéndose llenaron el aire. En palabras de un aficionado:

¿Realista? Hombre, es más real que lo real".

La alta fidelidad se volvió un símbolo de estatus. La gente empezó a gastar grandes cantidades en estos artefactos, floreciendo así una nueva industria. Un juego se volvió popular: "ven a mi casa a oír un verdadero sonido", el juego de rigor era el del ruido. La novedad fue pasando, y así se le empezó a dar el énfasis necesario a los sonidos medios, de esta forma, se regresó a escuchar música. Un nuevo concepto surgió: El realismo es suficiente condición que llevó al siguiente desarrollo en la alta fidelidad.


LA ESTEREOFONÍA


La infortunada condición de que no importa que tan bueno pueda ser un sistema de alta fidelidad, aún sin ningún tipo de distorsión, no es ni siquiera una aproximación al hecho de estar sentado frente a la orquesta. No se podía localizar ni tener una dimensión correcta de la fuente sonora. Muchos intentos se hicieron, paredes llenas de bocinas, gabinetes separados en el cuarto, a veces con diferentes. respuestas entre unos y otros, etc. Con grabaciones en un solo canal, definitivamente, no se puede y, es aquí, donde entra la estereofonía.

La percepción de la posición de una fuente sonora, depende en gran medida, de las diferencias del sonido que actúa entre los dos oídos del escucha.

Si estas diferencias quieren ser logradas en la grabación y reproducción de una ejecución, dos o mas micrófonos, pre amplificadores, a amplificadores dores y sistemas de altoparlantes, deben de ser utilizados. La señal dc cada componente debe de ser aislada de su contraparte rte. Sin importar que tipo de equipo se utilice, aislar los canales, desde los micrófonos hasta los altoparlantes, es requerido para una reproducción natural. En la práctica, algo de mezcla entre los dos canales es deseable, lo que nos permite reconocer la posición exacta de la fuente. Con esto damos entrada al concepto que hoy en día es la máxima expresión en calidad de reproducción de audio.


EL HIGH END O AUDIO DE EXCEPCIÓN


Por definición, el audio de excepción es la persecución de la reproducción del sonido más exacto. El término deriva del hecho de que los equipos, agrupados dentro de esta categoría, se encuentran en la escala más alta de la reproducción sonora. Para muchos de nosotros, este concepto es poco tangible, por lo que en los siguientes párrafos queremos hacer notar una serie de puntos, que a nuestra consideración son los más importantes, recordando que el realismo es suficiente. Las cualidades buscadas en un equipo dc audio de excepción las podemos dividir en dos grandes ramas, que son:

AUDITIVAS Y ARQUITECTÓNICAS


Debido a que tienen un carácter subjetivo es muy difícil evaluarlas, para facilitar el análisis debemos buscar parámetros más tangibles, los siguientes puntos nos ayudará más en esteproceso.

AUDITIVAS


A) Timbre
En el timbre hay varios factores a tomar en cuenta, los principales son:

A1) Calidad Tonal

La calidad tonal es la característica que presenta un equipo al reproducir un cierto instrumento musical; lo que se busca es que su timbre tenga el mayor parecido al instrumento que se está reproduciendo.

A2) Linealidad

La linealidad es la precisión con la que la salida de un equipo sigue los cambios que en la entrada se registran, es decir, a cada variación de frecuencia, tono, intensidad, etc., registrada en la entrada debe corresponder la misma variación amplificada a la salida del equipo.

A3) Respuesta en Frecuencia

Es la capacidad del equipo de reproducir un determinado ancho de banda, es decir, la posibilidad de permitirnos oír diferentes notas, tanto graves, medias como agudas.

A4) Textura

Un reconocible patrón de estructura en la reproducción del sonido, como el grano en la fotografía.


A5) Detalle Instrumental

Es la reproducción de las partes más finas y delicadas, buscando la máxima fidelidad al sonido original.

B) Escenario Sonoro

Es la capacidad de un equipo de reproducir el lugar en donde fue realizada la grabación original, dándonos la sensación de dimensión tanto en altura, largueza y profundidad, así como, la posición de cada fuente sonora.

B1) Profundidad

La impresión de escuchar a través de los altavoces y el espacio entre ellos, transportándonos a la audición original. Recrear el espacio como si los altavoces pareciesen desaparecer.

B2) Apertura

La impresión que produce un equipo de no tener límite cii las frecuencias altas.

B3) Aire

Habla de un sonido ligero, delicado, abierto, que diese la impresión de no tener límites y flotase.

C) Fatiga Acústica

Uno de los puntos más importantes de un equipo radica en el hecho de que queremos gozar nuestra música y a la sensación que produce estar sentados frente al sistema, esto es, poder estar expuestos a él por largos períodos sin sentir la necesidad de mover algún ajuste, cambiar el programa, etc. Es muy curioso como un buen equipé nos atrapa, cautiva, transporta y produce una sensación de relajamiento, como cuando escucharnos la música en vivo con un buen intérprete.

ARQUITECTÓNICAS


Cualidades que normalmente son exaltadas en la folletería de los equipos y se refieren a su construcción.

A) Calidad de Componentes

La calidad de los componentes es un punto crítico, debido a que la señal que queremos oír pasa a través de ellos y, las deficiencias que presenten cii el desempeño de su función se verá reflejada en el resultado, por eso es muy importante una buena selección de componentes.

B) Topología del Circuito

La topología del circuito es la parte fundamental que el ingeniero desarrolla, en donde manifiesta su filosofía del diseño, es en sí el diseño electrónico y mecánico del circuito; el desempeño funcional de cada aparato depende en buena parte las soluciones halladas.


C) Ergonomía

Es la facilidad de operación y de acceso, este punto no es de gran importancia, aunque la mayoría de los equipos que caen en esta categoría son muy sencillos de operar, ya que no tienen controles innecesarios, como ecualizadores, controles de tono, procesadores, o cualquier otro tipo de circuito que modifique y degrade la señal original.

D) Manufactura

Son equipos que normalmente están construidos a mano, son artesanía, por lo tanto los acabados no son como la mayoría de los equipos comerciales, muchos detalles son cuidados, uno de los factores que se busca es la robustez y la durabilidad.

CONCLUSIÓN


Los equipos de audio de excepción no son solamente para gente con oídos de oro, han sido construidos pensando en personas que les gusta disfrutar de la música, las diferencias son obvias hasta para el más neófito y menos interesado. Tampoco por fuerza, son más caros que los comerciales. La única forma de entender este concepto es la propia experiencia.

La buena acústica (entendiendo la acústica básica)

La buena acústica



La calidad de un local para una optima percepcion del sonido, la colocaclon del sistema de altavoces y su Interaccion con el oyente son los tres factores claves de la alta fidelidad.



La acustica natural de un cuarto de musica es uno de los factores mas import antes que contribuyen a la buena percepcion de la alta fidelidad. Para demostrar este hecho, basta que se escuche una misma grabacion (desde luego, reproducida en un mismo equipo) en diferentes habitaciones, para que el oyente advierta como es que varia 10 que escuha en los distintos lugares.

Antes de continuar, es necesario aclarar un concepto. Desde luego que la reproduccion musical obtenida con un equipo estereofonico de baja calidad nunca podra mejorar por mas perfecta que sea la acustica de un cuarto de musica; pero, por otra parte, el rendimiento de un equipo excelente si podra verse afectado negativamente, y quedar degradada la reproduccion, debido a las deficientes caracterfsticas acusticas de un cuarto de musica en particular.

La acustica no es mas que la calidad de un local desde el punto de vista de la percepcion de los sonidos. El problema de una mala acustica es complejo, pues esta rama de la fisica se ha convertido en una especialidad. Las variables que las caracteristieas de un local introducen en la percepcion de la musica caen en tres categorias: 1) Todo 10 relacionado con las dimensiones y proporciones del local; 2) Lo referente a la ubicacion de los altavoces con respecto al oyente; y 3) el grado en que se ve afectada la alta fidelidad tanto por la reflexion como por la absorcion del sonido, debido a las texturas de las terminaciones del propio local y de la decoracion del mismo.



Los distintos problemas




En este articulo solamente deseamos conseguir que el amante de la musica se percate de este hecho, para que procure que la reproduccion de su equipo estereofonico sea la optima posible.
Son totalmente diferentes las caracterfsticas de los cuartos de musica de todos los usuarios de equipos de audio, como tambien son diferentes los arreglos de los componentes de los sistemas integrados y la relacion de los sistemas de altavoces con el oyente.
Por lo tanto, como no es posible generalizar, pues cada caso es particular, por lo menos podemos detallar y definir cuales son los principales problemas que hay que combatir en todo cuarto de musica
Las dimensiones, las proporciones y las caracteristicas acusticas resultantes en un cuarto de musica -asi como el arreglo del sistema de altavoces dentro del local con respecto al oyente- ejercen un efecto con respecto a la forma en que se percibe la reproduccion de un sistema de audio. Para simplificar, dividamos estos efectos en dos campos principales: A) Las variaciones en las respuestas de frecuencias o la percepcion del timbre de la reproduccion, y B) las variaciones en la percepcion espacial, o sea, la representacion que se hace el oyente de la localizacion de las diversas fuentes de sonido (esto se conoce como "la imagen").



Variaciones en las respuestas.


Este tipo de problema acustico esta representado por los siguientes factores:



  • El acoplamiento acustico de los sonidos a traves del sistema de ondas prevalecientes en el cuarto de musica. Esto se refiere a la resonancia del cuarto directamente relacionadas con las dimensiones de este,

  • La colocacion de diferentes oyentes en distintos lugares no permite que los ejes direccionales de los sonidos emitidos por los altavoceslleguen a estos en el mismo angulo , consecuentemente, cada quien percibira un sonido inicial distinto procedente de los altavoces.

  • Las interferencias acusticas que ocurren cuando el sonido emitido directamente por el sistema de altavoces llega a los oidos del oyente conjuntamente con la reflexion mas fuerte de un sonido emitido anteriormente.

  • Aunque el sonido emitido por el sistema de altavoces tenga un perfecto balance en todas sus frecuencias (grave, media y alta), la absorcion y/o reflexion de los limites del local (sus paredes, cielo raso y piso) pueden alterar el balance del sonido reflejado. Esto significa que el balance del espectro auditivo del campo acustico ya integrado (el representado por el sonido emitido por los altavoces y el sonido reflejado por los limites del local) es percibido en los oidos del oyente de una manera alterada.

  • La amplificacion perceptible de ciertos sonidos mas audibles dentro del campo sonoro, se ve afectada por las resonancias y los efectos de reverberacion (como un eco) debido ala reflexion. Esto es diferente a lo analizado en el inciso anterior, porque mientras anteriormente nos referimos a la reflexion/absorcion de todo el espectro acustico, en este caso particular la resonancia y reverberacion resultante es algo adicional que se percibe con, un sonido prevaleciente. En ciertos pasajes musicales con complejos campos de sonido (por ejemplo, todos los instrumentos de una orquesta escuchados armonicamente al unisono), puede haber un sonido o ciertos sonidos que sean mas audibles y se destaquen sobre el conjunto. Es este sonido o son estos sonidos los que en particular se ven afectados por la llamada resonancia por reflexion.



Variaciones espaciales


El sistema de altavoces es el elemento fundamental para la buena reproduccion de un sistema estereofonico de audio. Un sistema de altavoces de alta calidad, con emisores para todas las frecuencias (alta, media y baja) reproduce un espectro auditivo virtualmente completo. Debido a esta conveniente caracteristica, el oyente percibira una reproduccion espacial del sonido. A este efecto es al que anteriormente dijimos que se le conoce como "la imagen". Esto significa que, si el oyente cierra los ojos, podra diferenciar los canales estereofonicos (los sonidos que proviene de la izquierda y de la derecha); pero ademas tendra una percepcion de espacio o una dimension del sonido. En otras palabras, las fuentes de sonido parece originarse en un lugar diferente a donde estan los emisores de los altavoces. Esas fuentes parecen surgir de lugares mas distantes, a medida que es mayor la calidad de un sistema de altavoces. Esta caracteristica le permite ubicar en su mente la localizacion de los instrumentos de cuerda al frente, mas alla los de viento y la percusion procedente de un sitio mas distante, y no todos los sonidos viniendo desde el frente. Habra algunos instrumentos que se escucharan del lado izquierdo y tal vez el cantante se escuche por el lado derecho, e incluso habra sonidos que por reflexion se percibiran como si su fuente estuviese detras del oyente.


En realidad esto mismo es lo que se percibe cuando se esta escuchando el sonido de una orquesta que toea en vivo durante , un concierto celebrado en un lugar cerrado, como un teatro.

Veamos pues los problemas de acustica que afectan la representacion espacial del sonido.


  • Los relacionados con el tamaño aparente del teatro donde ocurre el evento musical. El espacio se acorta y las fuentes del sonido se imaginan mas cerca de lo que debieran estar, debido a una fuerte reflexion del sonido, sobre todo con los pIanos horizontales. Esto significa que un piso y un cielo raso con gran reflexion, reduciran la representacion espacial.

  • La posicion de los altavoces tambien pudiera limitar el potencial de la representacion espacial, sobre todo en la dimension de profundidad, si existe una gran reflexion del sonido en los pIanos verticales, como son: las paredes, grandes ventanales de cristales, muebles altos con superficies lisas, etc.





En resumen


Aunque cada uno de los efectos enumerados no tienen la misma importancia desde el punto de lista acustico, lo cierto es que son muy pocas las caracteristicas que conforman la alta fidelidad que no se yean alteradas en alguna forma por las condiciones acusticas de un local. Aunque algunas caracteristicas pueden incorporan algun beneficio con una alteracion, en la practica la gran mayoria de las gamas del espectro acustico se yen perjudicadas por esos factores que siempre seran variables de esta ecuacion: las propiedades físicas del cuarto y la interaccion del sistema de altavoces con la ubicacion del oyente.


Es muy importante que todo amante de la musica con la experimentacion llegue a conocer como se reproduce el sonido en su cuarto de musica y como afecta la localicacion del sistema de altavoces la ubicacion del oyente.

De modo que sabiendo que existe una interaccion entre estos tres elementos, el local, los altavoces y el oyente, se podra .perseguir un resultado positivo.


Hay casos en que la solucion de un problema es mas dificil que la de otros, pero hay que estar en disposicion de experimentar. Antes de integrar un sistema, escuche diversos tipos de altavoces, juegue con la ubicacion de estos en el cuarto de musica e incorpore una alfombra lo cortina cuando lo crea necesario, hasta que haya finalmente encontrado la mas satisfactoria combinacion de estos tres elementos.

El arte de escuchar por Juan Switalskdi Hardy

Uno de los articulos que influeron en mi formación y despertar del interés más serio por el audio.



El arte de escuchar



Por Juan Switalski Hardy



Si el cine es considerado el séptimo arte, el audio debe ser el octavo. ¿Los cinéfilos o los conocedores de las Belle Arts... me considerarán un chiflado? No sería difícil. Pero si les place, permítanme explayarme.


- Para grabar sonido se requiere de una-serie de normas que permitan presentar un goce a quien en un futuro apreciará mediante algún sistema electrónico, un aspecto de la realidad entendida estéticamente. Presumo que los audiófilos más exigentes estarán de acuerdo.


Para grabar algún sonido no se requiere exclusivamente de un par de micrófonos, sino también de una sensibilidad especial para perpetuar estas ondas sonoras con el mayor realismo; mismo que al ser reproducido orientará al escucha a descifrar elementos como el ambiente en donde fue originado: si fue en un espacio cerrado, las dimensiones, lo reflejante y difuso de las superficies del escenario,' el timbre, la distancia a que se colocó,etc.


En algunas grabaciones, el realismo las hace por demás interesantes. Sin embargo, vivimos actualmente una moda generada a mediados de los años sesentas que se ha vuelto primordial en las grabaciones de la música popular. Este singular y determinante atractivo -para el común de los escuchases el "efecto electrónico". Las reflexiones tempranas, el eco y la reverberación pueden ser producidas actualmente por pequeñas unidades digitales que pueden simular con gran flexibilidad diferentes dimensiones: desde un pequeño baño, hasta un colosal auditorio con tiempos de caída de más de 1 minuto; es decir, la reverberación generada artificialmente puede mantenerse más de 60 segundos después de que el sonido original fue producido.¿Se escucha impresionante? Lo es. Muchos de estos efectos incomesurables son utilizados en películas o en discos cuando se requiere simular un espacio descomunal.


Por supuesto en algunas grabaciones que normalmente escuchamos se recurre a utilizar estos medios, aunque de manera más mesurada para situar al artista, su grupo y orquesta que los acompañan, en imaginarias salas de concierto con un alto grado de reverberación simulada. Me atrevo a decir que dentro de las grabaciones de sonido actuales, existen dos grandes familias: las realistasy las efectistas. Aunque la primera de ellas pretende registrar con la mayor naturalidad el sonido, la segunda requiere también de ingenio y muchas horas de desarrollo dentro del estudio de grabación para obtener determinados efectos sonoros. Sin embargo, son las grabaciones realistas las que normalmente trascienden en la historia de la calidad sonora per se. Resulta que muchos de los efectos artificiales utilizados dentro del estudio de grabación suelen ser una moda, un sonido perecedero. Aunque también hay los que han prevalecido.


De los sesentas, encontramos grabaciones muy atractivas y originales en sus conceptos efectistas. Los Beatles popularizaron la incorporación de decenas de creativos efectos que aún hoy en día son merecedores de nuestra atención, aunque ni ellos ni su productor, George Martin fueron los inventores. En 1966, y en la canción de ]ohn Lennon "Tomorrow Never Knows" (Revolver, Parlophone CDP 7464412), acompañan la canción con agregados en cinta de otros temas, utilizando diferentes velocidades y reproduciéndolas al revés; el mismo solo de guitarra fue grabado con la cinta recorriendo en dirección contraria a la moción correcta. En el disco Magical Mystery Tour (Parlophone CDP 748062 2), realizaron aventurados efectos de Tape Flanging' (Blue ]ay Way) y Backwards Tape", (Strawberry Fields Forever), mientras que en el disco blanco (CDP 746444 2) Y en el tema "Revolution 9", el trabajo de edición es un alucinante viaje, realizado por el talento innovador de John Lennon.




  1. Tape Flanging.-Efecto que se obtiene al emplear dos grabadoras simultáneas, una de ellas con una mínima variación de velocidad, aplicada al frenar con la presión de un dedo uno de los carretes. El efecto es una resultante entre la variación de tiempo y fase contra la máquina recíproca.

  2. Backwards Tape.- La traducción literal de Backwards Tape es "cinta al revés"; la cinta corre en dirección opuesta a la normal mientras está grabando algún sonido o instrumento. Al reproducir el sonido en dirección normal, se escuchará en su momento, primero la parte final del instrumento grabado con la cinta al revés (Figuras 1 y 2).



A pesar de los atractivos efectos que utilizaron en sus discos, el estandard de grabación era simplemente regular. El sonido en la mayoría de sus producciones, no es comparable en calidad a otras de sus contemporáneos, v.g.: The Moody Blues Days ofFuture Passed (Deram 820 006-2 RH, 1967) Y On The Tresbold of a Dream (Deram 820 170-2 RH, 1969). No obstante, sus discos resultan ser de indudable aprecio prácticamente en cualquier colección.



Principales puntos para escuchar mejor.



Para entender si una grabación es buena, cualquiera que sea el género musical, me atrevería a suponer que el crítico en turno, visita con relativa frecuencia salas de concierto en donde el sonido natural de los instrumentos no es amplificado por medios electrónicos. Este agradable enriquecimiento personal, ayuda a comprender la ubicación espacial de los músicos y el timbre de sus instrumentos a diferentes distancias. A mayor alejamiento de la orquesta. ciertas frecuencias (altas en general) se perderán por la absorción de los diferentes elementos como las butacas y el público asistente dentro de la sala (Damping).


Hablemos, por ejemplo y de manera muy general de una orquesta sinfónica. Visualmente. encontraremos a los solistas en primer plano seguidos por la sección de cuerdas repartida de izquierda a derecha (escenario acústico). En segundo plano. estarán la sección de maderas y alientos: más atrás (y tal vez elevados en tarimas algunos centímetros del piso). la sección de metales. También, sobre enormes tarimas encontraremos repartidas a lo ancho del escenario las variadas percusiones. Si la obra en turno lo requiere. el coro se situará al fondo y por encima de todos los miembros de la orquesta. ¿Por qué esta distribución? La respuesta es simple: el volumen (presión sonora, para ser correctos) de cada músico es mavor o menor a los demás elementos de las difeentes secciones de artistas y deben ser acomodados fundamentalmente por su emisión gradual de amplitud. Un solo timbal puede virtualmente ensordecer con una serie de golpes fortísimos. a toda una sección de violines, viola, cellos y contrabajos. Por esta sencilla razón. los timbales son colocados en la parte posterior del escenario. Esta colocación de adelante hacia atrás. se presenta por planos y es una característica en la sensación de distancia: la profundidad. Existen ciertos momentos muy emotivos en una obra musical. entre grados de suavidad y amplia sonoridad que dan majestuosa fuerza interpretativa a un instante musical o a una pieza coinpleta (v.g.Bolero de Ravel). Esta diferencia es conocida como dinámica interpretativa. Como más adelante lo mencionaré. la dinámica brinda espléndidas y sorpresivas reacciones al escucha.



Por último, el timbre, es el sonido característico de una voz o de un instrumento. Bastante común es escuchar a algún amigo o conocido que mencíona los "tambora zas" por ejemplo, en la 9a. Sinfonía de Beethoven. Simpático comentario; auditivamente reconoce que el sonido del instrumento es de carácter percusivo y que utiliza una membrana como destino de los certeros golpes, pero desconoce que el timbre pertenece propiamente a los timbales. El timbre nos permite reconocer no únicamente instrumentos, sino también, la voz de algún familiar por teléfono, el jet que vuela sobre nuestras cabezas y al que no es necesario voltear a ver para confirmarlo.


Para ser crítico de una grabación, no debe juzgarse únicamente si se escucha "bonito". Para hacer comentarios objetivos acerca del último disco de Luis Miguel, de Kelth jarret, de la Sonora Santanera o del disco que esté de moda, se requieren bases musicales y bases técnicas lo bastante sólidas para no caer en la autosuficiencia demagógica del todólogo".


Las diferentes características como escenario, planos y profundidad. balance. dinámica y timbre, son herramientas necesarias que nos permitirán calificar técnicamente la calidad en una grabación. ¿Cómo aplicarlas? Para hablar de ello. no se necesita descubrir algo que ha existido siempre: no es necesario tener conocimientos esotéricos. Aprender a escuchar está al alcance de todos y si por alguna razón ud. no lo ha racionalizado. permitame compartirle mi experiencia y cómo suele decir el vendedor de enciclopedias. "sin compromisos".


Es importante indicar que todas las grabaciones tienen el mismo fin: agradar a quien realice la inversión al comprar un CD. audiocassette. etc.: sea cuál sea el género musical. debe provocar al escucha diferentes emociones. Pero. el que tenga el oído entrenado, podrá revelar detalles que el común de los escuchas no advertirán: pasando por los elementos musicales más comunes (composición. melodía. armonía. ritmo. etc.) siguiendo por los de fondo: sensibilidad de los intérpretes. participación de los músicos. calidad de producción, etc. Cuando se descubren estos y otros elementos. el siguiente paso será imariablemente dedicar horas y variadas sesiones para analizar la calidad de la grabación.





¿ Cuál es la diferencia entre el escucha común y corriente y el audiófilo? La principal, diría yo. es la forma en que escuchan. Para el primero, no es de vital importancia en dónde y cómo lo hará: lo mismo puede ser poi: la radio del auto; en un walkman; en el minicornponente de su casa sin importar del todo la colocación de las bocinas; por el altavoz del televisor. etc. Puede inclusive escucharlo en un audiocassette que es copia de la copia de una copia. Las exigencias son mínimas. Si el tema es de su agrado, se animará a tararearlo o cantarlo. Muy probablemente causará los mismos efectos emocionales que en el audiófilo: "La música es la música". Pero para el segundo, desde el mismo momento que se sienta a escuchar alguna grabación, el instante se torna sagrado. Se convierte en elemento primordial. Desde las primeras notas de la audición, tratará de concentrar el sentido del oído como un medio que lo transporte al mismo lugar donde se efectuó la grabación. El equipo de sonido así como el medio ambiente que lo rodea, serán determinantes. Tal vez, antes de juzgar la interpretación así como todo el potencial que pueda llegar a ofrecer el material seleccionado, evaluará las características técnicas de la grabación. Si son favorables, le permitirán después realizar diferentes evaluaciones musicales. Adrián Fernández (venerable editor ejecutivo de Audio Visión) lo define de trascendental manera al mencionar que es cuando la música llega a emocionarlo: Adgloriam.


¿Cómo llegar a analizar estos puntos?


La primera exigencia es un lugar cómodo y balanceado entre ambas bocinas. Una buena medida es evitar el uso de ecualizadores o de los mismos controles de tono incluidos en el sistema. Estar a oscuras o con poca luz también ayuda a sensibilizar el oído. Es recomendable que la audición sea en una sala silenciosa para evitar distracciones exteriores, como ruidos de autos, aviones, etc. Se recomienda no elevar el volumen en exceso; el tipo de música indica su propio nivel. Por último, es interesante llevar apuntes sobre las percepciones.
Cuando el equipo y las bocinas están en óptimas condiciones, los intrumentos y/o sonidos provenientes de las bocinas, no se encontrarán situados a la izquierda y derecha exclusivamente; aparecerán también en diferentes lugares entre el centro y las bocinas así como fuera de ellas. Existe un excelente disco (Chesky Records, jazz Sampler Vol. 1 Chesky JD37) en donde se presentan algunas pruebas para orientar al escucha entre los diferentes puntos de donde pueden provenir los sonidos en una grabación.

Otra recomendación, si es que no se tiene experiencia suficiente, sería la de escuchar algún disco orquestal de sinfonías o conciertos. El primer objetivo será describir el escenario acústico. Descubrir de qué lado provienen las diferentes secciones de cuerdas. Podrán aparecer los violines a la izquierda (aunque no la distribución de la orquesta no sigue una regla fija), las violas entre la bocina izquierda y el centro de ambas; los cellos podrán aparecer en una posición recíproca a las ;violas y los contrabajos cerrarán el escenario a la derecha, totalmente opuestos a los violines. Una vez comprobada esta ubicación, sería bueno buscar los demás instrumentos. Pensemos que estamos situados al centro de un enorme reloj y los diferentes instrumentos encordados se repartirán en los perímetros de la enorme circunferencia, entre las 10 y las 2 se ubicarán por delante de las bocinas (Figura 3). Si existe algún solista, digamos un piano, se situará ligeramente adelante de ellos. No siempre se aprecian estas imágenes con facilidad, es importante destacar posición correcta de las bocinas así como la calidad del equipo.


En seguida, concentrémonos en los instrumentos que ocuparán los planos posteriores. Visualicemos la sección de alientos, metales, percusiones y demás. Como la sección de cuerdas, también se repartirán dentro del escenario acústico, pero su procedencia deberá situarse atrás de las bocinas (Figura 4). Lograr esta sensación de profundidad bidimensional en una grabación es tarea difícil de lograr. Habrá algunas que sean más evidentes. Dentro de las grabaciones en estudio y a las que personalmente denomino "efectistas", el escenario y profundidad (jerarquización de planos) son obtenidos por niveles (volumen), paneo (ubicación derecha izquierda o viceversa) y los efectos electrónicos-digitales como eco y reverberación. Existe un efecto electrónico de reciente ingreso en la interminable lista de herramientas del estudio de grabación y conocido como Q Sound TM. El principal atractivo de este particular efecto es posicionar en un lugar poco común y lejos de las bocinas, algún (os) instrumento (s) (Figura 5). El disco de Sting "Soul Cages" (A & M Records 750216405 2) presenta en diferentes participaciones, el innovador efecto.


Las dinámicas extremas en una grabación, pueden sorprender súbitamente al escucha al cambiar drásticamente el volumen. Estas presencias climáticas suelen suceder en momentos suaves cuando de pronto, alguien irrumpe en el escenario con fuerza. He de permitirme recomendarles el disco Flim & the BB's "Tricycle" (Digital Music Productions DMP CD-443). He visto saltar de sus asientos a diferentes amigos cuando aparecen de súbito la batería y el bajo eléctrico. Las variables dinámicas son elementos dramáticos y sorpresivos. Sin embargo, por lo general en grabaciones de música popular, las dinámicas son reprimidas drásticamente con lirnitadores / compresores (equipo electrónico que no permite elevar naturalmente su volumen, sino de manera proporcional). Estas herramientas son muy populares también en las transmisiones de radio y televisión donde el rango dinámico es una limitantc debido al tamaño del pequeño altavoz situado dentro de los receptores comerciales. De no ser así. el oyente tendría que ajustar constantemente el nivel de audición, subiéndolo en las partes más suaves y bajándolo en las de mayor sonoridad. Tarea poco cómoda aún para quienes cuentan con control remoto.


Por último, el timbre vendrá a ser la característica más atractiva pero la más engañosa de todas. Es común encontrar a los que cuentan con algún ecualizador incrementando ciertas frecuencias para excitar de manera arbitraria el timbre. De ser posible alguna comparación, la haría con el comensal que en un restaurante agrega al platillo previamente sazonado por un profesional de la cocina cuánto condimento encuentre a su alcance. Probablemente tendrá el paladar mal educado o peor será el caso, atrofiado. ¿Cuántas veces por la calle pasa a nuestro lado un vehículo con las ventanas abiertas emitiendo a niveles de presión sonora realmente exasperantes con música normalmente mala? ¿Acaso no se dan cuenta del daño que están haciendo a sus oídos? Desde la distancia en que se percibe a estos personajes, sólo se aprecian silbidos metálicos. ¿Realmente pueden apreciar la música? ¿O desde cuándo dejaron de hacerlo?

La capacidad que se requiere para hacer una crítica, positiva o negativa, de alguna grabación no depende de escucharlo a niveles que lastimen de manera irreversible el delicado sentido del oído.Para entrenar este sentido es importante apreciar también el silencio. Es el punto cero para partir a un universo de sonidos y texturas que nos rodean 24 horas al día, aún cuando permanecemos dormidos. El arte de escuchar no es propuesta de E.Fromm. Va más allá del simple fenómeno del complejo sentido auditivo. Está al alcance de todos."¿Has escuchado al pasto crecer?" pregunta el antiquísimo poema. Y no es menospreciar a quien no lo haya hecho. Pero es necesario el ocio que da la libertad de poder intentarlo. ¿Sería un chiflado si dijera que si escuchácemos mejor, tendríamos menores problemas de comunicación?



Articulo publicado en revista Audiovision, Guia de Compras 1993

Rango de frecuencias de instrumentos musicales